
Desde el 14 de enero, se desconoce el paradero del fotoperiodista Moysés Zúñiga Santiago, cuya desaparición ha encendido alarmas en el gremio periodístico y en organizaciones defensoras de la libertad de expresión. Su última ubicación conocida fue en el centro de la Ciudad de México, un lugar que Zúñiga frecuentaba por su trabajo documental.
La organización Artículo 19, dedicada a la defensa de los derechos de los periodistas y de la libertad de expresión, ha confirmado la desaparición de Zúñiga. De acuerdo con esta organización, el fotoperiodista fue visto por última vez al mediodía del 14 de enero, en la colonia Centro, dentro de la alcaldía Cuauhtémoc, CDMX. Este dato ha sido crucial para establecer un punto de referencia en la búsqueda, ya que el centro de la capital es una zona concurrida y de alta actividad, lo que podría ayudar a recopilar información adicional.
Sin embargo, la ficha de búsqueda oficial indica que fue el 15 de enero cuando se tuvo el último avistamiento de Zúñiga Santiago. Este desajuste en las fechas ha generado cierta confusión. La familia del fotoperiodista sostiene que fue el 14 de enero cuando tuvieron el último contacto directo con él. En esa ocasión, según reporta El Financiero, Zúñiga se comunicó desde la Alameda del Centro Histórico, un lugar emblemático y frecuentado por él en sus recorridos fotográficos.
La CDHCDMX exige considerar el contexto periodístico en la búsqueda
Ante la falta de información clara por parte de las autoridades, la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCDMX) ha solicitado a la Comisión de Búsqueda de Personas de la Ciudad de México que incorpore la dimensión de la labor periodística de Zúñiga Santiago en las investigaciones. Este enfoque es crucial, considerando que los periodistas en México, especialmente aquellos que cubren temas delicados o controversiales, enfrentan riesgos significativos en su labor diaria.
Las autoridades de la CDMX, hasta el momento, se han limitado a distribuir la ficha de búsqueda del fotoperiodista sin proporcionar detalles sobre posibles líneas de investigación o hipótesis que se estén manejando. Esta falta de transparencia ha generado inquietud tanto en la familia de Zúñiga como en sus colegas y organizaciones defensoras de derechos humanos.
Descripción y señas particulares de Moysés Zúñiga Santiago
Moysés Zúñiga Santiago es un hombre de 45 años, de 1.60 metros de estatura y complexión mediana. Su tez es clara, tiene una cara ovalada, boca mediana, cejas pobladas, nariz convexa y cabello negro ondulado. Estas características han sido detalladas en la ficha de búsqueda para facilitar su identificación.
Además, Zúñiga tiene varias señas particulares que podrían ser clave para reconocerlo: un tatuaje en el dorso de la mano, otro en el abdomen representando una iguana, y un tatuaje adicional en la espalda con la imagen de un venado. Estas marcas distintivas han sido mencionadas en múltiples comunicados y se espera que ayuden a las personas a identificarlo si lo ven en algún lugar.
Reacciones y apoyo del gremio periodístico
La desaparición de Moysés Zúñiga ha movilizado a la comunidad periodística y a diversas organizaciones nacionales e internacionales. Artículo 19 ha reiterado la importancia de la protección a periodistas, especialmente en un contexto donde México se ha convertido en uno de los países más peligrosos para ejercer esta profesión.
Colegas de Zúñiga han manifestado su solidaridad y preocupación, organizando campañas de difusión en redes sociales para mantener viva la búsqueda y la exigencia de respuestas por parte de las autoridades. Muchos de ellos han compartido historias sobre el profesionalismo y compromiso de Zúñiga con su trabajo, destacando su enfoque humano en la cobertura de eventos sociales y su valentía al documentar realidades que muchas veces son invisibilizadas.
La necesidad de una respuesta contundente
La desaparición de Moysés Zúñiga Santiago no solo es un golpe para su familia y colegas, sino también un recordatorio de los peligros que enfrentan los periodistas en México. La falta de una respuesta contundente y efectiva por parte de las autoridades podría sentar un precedente peligroso, aumentando la vulnerabilidad de quienes se dedican a esta labor esencial para la democracia.
En este contexto, es vital que las autoridades intensifiquen sus esfuerzos para localizar a Zúñiga y ofrezcan transparencia en sus investigaciones. La comunidad internacional también estará observando de cerca este caso, esperando que se haga justicia y se garantice la seguridad de quienes arriesgan sus vidas para informar.
La esperanza sigue viva y el llamado es uno: que Moysés Zúñiga Santiago regrese sano y salvo a su familia, a sus colegas y a su invaluable labor de documentar la realidad.
El Grillito Haciendo ruido en todos lados