
El presidente municipal Carlos Manzo compartió los resultados de los operativos del alcoholímetro aplicados el 22 y 23 de noviembre, destacando que el enfoque ahora es prevenir accidentes y proteger a las familias, sin abusos ni excesos como ocurría en administraciones pasadas.
El 22 de noviembre se realizaron 37 pruebas: 21 resultaron negativas y 16 positivas, con 11 infracciones y una amonestación. Al día siguiente, de 83 pruebas aplicadas, 51 fueron negativas y 32 positivas; 14 infracciones se otorgaron a conductores con niveles arriba de 0.40 grados de alcohol. Según Manzo, estos números reflejan un cambio importante: “Si el alcoholímetro fuera para extorsionar, tendríamos 35 pruebas positivas de 37. Lo que buscamos es sacar a los borrachos del volante para evitar tragedias”.
El presidente también destacó que ahora solo se sanciona al conductor responsable, evitando que pasajeros sean llevados a barandilla o que se les cobre de forma excesiva por arrastre y corralón. Además, se les da la oportunidad de buscar transporte seguro para continuar su camino, siempre y cuando cooperen con las autoridades. Este cambio busca proteger vidas y garantizar que el alcoholímetro sea una herramienta de prevención, no de abuso.
El Grillito Haciendo ruido en todos lados