
El Gobierno de los Estados Unidos anunció la suspensión temporal del procesamiento de visas de inmigrante para ciudadanos de 75 países, entre ellos Brasil, Colombia y Uruguay. La medida, que forma parte de una política migratoria más estricta, entrará en vigor el 21 de enero de 2026 y se mantendrá hasta nuevo aviso, mientras las autoridades revisan los procedimientos de selección y evaluación consular.
Según un memorando interno del Departamento de Estado, las embajadas y consulados del país han recibido instrucciones de rechazar solicitudes de visa bajo las leyes actuales mientras se lleva a cabo una revisión profunda de los criterios de aprobación. El objetivo oficial es reforzar los controles migratorios y evitar que personas que puedan convertirse en una “carga pública” en los Estados Unidos obtengan estos documentos.
La suspensión afecta a un amplio grupo de naciones de todos los continentes, incluyendo países de América Latina, África, Asia y Europa del Este. Además de Brasil, Colombia y Uruguay, también figuran en la lista naciones como Rusia, Irán, Afganistán, Nigeria, Egipto y Tailandia, entre muchas otras.
Esta decisión se enmarca dentro del endurecimiento general de la política migratoria impulsado por la administración del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha promovido medidas más estrictas para controlar la entrada de extranjeros al país desde que regresó a la Casa Blanca.
Las excepciones a la suspensión serán muy limitadas y, según los informes, solo se permitirán si los solicitantes superan las nuevas evaluaciones relacionadas con la probabilidad de depender de asistencia pública o beneficios estatales.
Hasta el momento, no se ha determinado por cuánto tiempo permanecerá vigente esta pausa en la tramitación de visas ni cómo podrían afectar estos cambios a los ciudadanos que tienen planeado viajar o emigrar a los Estados Unidos en los próximos meses.
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